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| Valor de la ciudadanía |
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| La renuncia del cubanoamericano Emilio González al cargo de director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (CIS) de Estados Unidos realmente no causa sorpresa. |
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Es normal que a estas alturas de una Administración saliente sus funcionarios dejen los cargos públicos para regresar a la vida privada. El de González no parece ser un caso distinto, aunque preocupa el impacto que pueda tener en la oficina federal que ha dirigido desde el 2005.
González es otro funcionario de una lista de personas que desearon mejorar el CIS y establecer una cultura de respeto al cliente, que en este caso es quien paga los sueldos y costos de la agencia.
Al mismo tiempo, es otro director que abandona el cargo sin haber alcanzado un cambio significativo a largo plazo.
Durante los dos años y medio de gestión de González, el CIS no se preparó para el drástico aumento originado por el clima político antiinmigrante y la fuerte subida del precio de los trámites, nada menos que de 410 a 675 dólares. Esta falta de previsión causó un rezago (desde fines de de junio del 2007) de casi medio millón de solicitudes de ciudadanía. |
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En este momento, y en el mejor de los casos, el retraso de los trámites es de 16 meses.
Es justo reconocer que el director del CIS opera una agencia poco usual, cuyos costos son cubiertos en su totalidad por los solicitantes en vez de recibir una partida federal, como sucede con otras oficinas del gobierno federal. De esta manera, debe seguir obligaciones que se le imponen sin fondos que las acompañen.
Esa no es la manera de operar con eficiencia. El CIS es una de las agencias federales con el dudoso honor de dar un mal servicio pese a los drásticos aumentos en el precio de los trámites.
Debe haber un cambio de cultura en esta burocracia y estabilizar el financiamiento de la agencia. Y debe superarse este rezago en el trámite de ciudadanía.¿O acaso no se valora el significado de la ciudadanía? Artículo Publicado el
2008-03-27 |