Viviendas encierran terror y dolor en El Salvador
Pandillas usan las 'destroyer' para secuestrar, torturar o como tumbas.
Foto: Yurina Melara / La Opinión
Los policías se movilizaban en motocicletas, y La Opinión los seguía en automóvil. Las reglas estaban muy claras: seguir al pie de la letra sus instrucciones y tener cuidado. La primera orden vino justo al arribar a la colonia. El estacionamiento...justo donde Homero indicó.
Al salir del vehículo, tres jóvenes se acercaron rápidamente a inspeccionarlo. Homero y el otro policía que lo acompañaba, se lanzaron hacia ellos ordenando que se alejaran. "Es prensa internacional y está trabajando un reportaje especial', les dijo.
El pasaje (la zona comunitaria) era largo, con muchas casas con bolsas plásticas negras en lugar de cortinas y el ritmo pegajoso del reggaetón se estuchaba a todo volumen por el área, pero ni la música ayudaba a aligerar el tenso ambiente que allí reinaba.
Ninguno de los dos policías continuó preguntado.
Ahora esa casa también es "destroyer", y es una de miles que ahogan a la zona metropolitana de El Salvador y donde se esconden miles de historias de violencia, dolor y muerte que han convertido a El Salvador en uno de los lugares más violentos de América Latina.
















