Abuso sexual: crimen invisible

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No seas un testigo  sin hacer nada. La perpetración del abuso depende  del silencio.

No seas un testigo sin hacer nada. La perpetración del abuso depende del silencio.

Foto: Archivo
PUBLICADO: Apr, 5, 2012 12:00 am EST Apr 5, 2012 12:00 am EST print article
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Diana Mejías, directora de Nuevo Sendero, me pidió que escribiese sobre un "crimen muy serio que muchas veces parece ser invisible".
Invisible porque los perpetradores culpan, intimidan y amenazan a las víctimas. Invisible porque la sociedad muchas veces culpa a las víctimas. Invisible porque algunas víctimas se avergüenzan, se sienten "sucias(os)". Invisible porque cuando van a las cortes los abogados las/los humillan poniendo sus vidas en juicio en vez de respetar el trauma que han vivido. Invisible porque muchos no tomamos el tiempo para educarnos sobre lo que constituye el abuso sexual.
Pensamos en los casos extremos de ultraje con golpes o a punta de pistola o cuchillo, pero hay muchos tipos de abuso sexual:
Comportamiento sexual físico forzado: ultraje y asalto sexual
Tocar a un niño o un adulto sin su consentimiento
Besos o caricias sexuales; exponer genitales; voyerismo o exhibicionismo
Exponer a un niño a pornografía
Usar lenguaje sexualmente sugestivo al hablar con un niño
También aplica a demandas verbales sin consentimiento a un adulto
El uso de un puesto de confianza para obligar a otra persona a tener sexo no deseado sin el uso de fuerza.
Incesto
Ciertos tipos de acoso sexual
El abuso sexual dentro del matrimonio es un tipo de violencia doméstica y, si envuelve sexo forzado, en algunas jurisdicciones se considera ultraje o asalto sexual.
Los efectos del abuso sexual en niños incluyen sentimientos de culpa, pesadillas, insomnio; baja autoestima, dolor crónico, pánico, adicción, automutilación, pensamientos o actos suicidas, desordenes de personalidad, posibilidad de ser víctimas nuevamente al llegar a la adultez y algunos se convierten en abusadores.
Abuso de personas con discapacidades tanto emocionales como físicas debido a falta de entendimiento o habilidad para consentir. Las estadísticas son alarmantes, pero la mayoría de los casos pasan desapercibidos.
La mayoría de los abusadores son conocidos de las víctimas y, contrario al estereotipo, son personas muy amables, carismáticos y los encontramos en todas los estratos socioeconómicos, educación, religiones y sexos. La mayoría de los abusadores son hombres, pero las mujeres cometen el 14% de todos los abusos contra varones y 6% contra las niñas.
Recordemos la cita de Yahuda Bauer, profesor del Holocausto: "No serás víctima; no serás perpetrador; no seas un testigo sin hacer nada".
Por favor, no se queden con los brazos cruzados. Hagamos lo posible por erradicar este tipo de abuso.
Puede comunicarse con Eva Pagán Hill, LMHC, en el 407-691-4579.
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