Mochilas pesadas pueden lesionar a su hijo
Autoridades de salud indicaron que más de 13,700 niños de entre 5 y 18 años recibieron atención médica por este motivo
Foto: Archivo
La Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos aconseja prestar atención a la postura de los niños y no esperar a que se quejen de dolor de espalda antes de aligerarles la carga de las mochilas.
También puede ayudar: usar ambas correas para los hombros, y ajustarlas distribuyendo el peso de la mochila de forma pareja; colocar los artículos más pesados dentro de la mochila lo más cerca posible de la espalda; llevar solamente lo necesario; flexionar las rodillas y usar las piernas para levantar la mochila y utilizar una mochila del tamaño adecuado para el niño. Además, los niños deben dejarles saber a sus padres si tienen cualquier malestar en la espalda.
Un buen hábito que evita mil y un problemas
Lo hacemos todos los días pero conviene hacerlo más a menudo todavía: lavarnos las manos. Para hacerlo bien, hay que frotarse bien las palmas, entre los dedos y bajo las uñas con agua y jabón durante 20 segundos.
Después de enjuagarlas, se deben secar con un paño limpio. Si no hay agua corriente y jabón disponible, se puede usar una toallitas o un limpiador líquido desinfectante que contenga alcohol. Se puede llevar un frasquito de limpiador en el bolso o en la mochila escolar para poder lavarse las manos fuera de casa. Hágalo siempre antes de las comidas, al manipular alimentos, después de ir al baño y de estornudar o toser.
También hay que lavarse muy bien las manos cuando atendemos a alguien enfermo o cuando alguien en casa tiene una enfermedad contagiosa como la gripe o el catarro. Hágalo con frecuencia y acostumbre a que los niños lo hagan también. Serán una familia mucho más saludable. Para información sobre cualquier tema relacionado a la salud visite www.VidaySalud.com.



















